Septiembre tiene esa capacidad de hacernos creer que tenemos que empezar de nuevo.
Volver al gimnasio.
Comer mejor.
Organizar la casa.
Leer más.
Hacer ese curso.
Poner en marcha ese proyecto.
Cuidarnos.
Trabajar más.
Tener más tiempo para los nuestros.
Y, si puede ser, encontrar también tiempo para nosotras.
Y así, casi sin darnos cuenta, empezamos el curso intentando hacerlo todo mejor.
Pero… ¿y si este año no necesitas hacer más?
¿Y si necesitas elegir mejor?
La trampa de querer llegar a todo
Vivimos rodeadas de listas.
Listas de tareas, de objetivos, de hábitos que deberíamos incorporar, de cosas que queremos conseguir.
Y cuando sentimos que no llegamos, nuestra primera reacción suele ser intentar organizarnos mejor.
Pero quizá el problema no siempre sea cómo organizamos nuestro tiempo.
Quizá el problema sea todo lo que hemos decidido meter dentro de él.
Porque nuestro tiempo tiene un límite.
Y nuestra energía también.
No podemos estar disponibles para todo, cuidar de todos, responder a todo, conseguir todos nuestros objetivos y, además, hacerlo siempre con una sonrisa.
A veces no necesitas una agenda mejor.
Necesitas menos cosas en la agenda.
No todo merece tu tiempo
Esta puede ser una de las preguntas más incómodas que podemos hacernos:
¿Esto realmente merece mi tiempo y mi energía?
Porque hay cosas que hacemos porque queremos.
Y otras que hacemos porque siempre las hemos hecho.
Porque “hay que hacerlo”.
Porque esperamos que los demás lo esperen de nosotras.
Porque nos cuesta decir que no.
Porque tenemos miedo de perdernos algo.
O simplemente porque nunca nos hemos parado a preguntarnos si seguimos queriéndolo.
Aprender a priorizar no consiste únicamente en decidir qué hacemos primero.
También consiste en decidir qué dejamos fuera.
Y eso puede resultar mucho más difícil.
Priorizar también significa renunciar
Elegir es renunciar.
Si decides dedicar más tiempo a un proyecto, probablemente tendrás menos tiempo para otra cosa.
Si decides descansar, quizá no puedas llegar a todo.
Si decides cuidar una relación, tendrás que decir que no a algún plan.
Si decides que tu salud es una prioridad, algunas costumbres tendrán que cambiar.
Y no pasa nada.
No todo cabe.
Y aceptar eso puede ser mucho más liberador que seguir intentando encajarlo todo.
Por eso, si estás pensando en cómo organizar tus prioridades este curso, quizá no empieces haciendo una lista de todo lo que quieres conseguir.
Empieza preguntándote:
¿Qué quiero que tenga más espacio en mi vida?
¿Dónde quieres poner tu energía?
Te propongo algo sencillo.
Antes de llenar tu agenda de nuevos propósitos, párate un momento y pregúntate:
¿Qué quiero mantener?
¿Qué quiero dejar atrás?
¿Qué estoy haciendo por inercia?
¿Qué estoy haciendo porque realmente quiero?
¿Qué llevo demasiado tiempo posponiendo?
¿Y qué tendría que dejar de hacer para poder hacer aquello que de verdad importa?
No necesitas responderlas todas hoy.
Pero quizá alguna de ellas te dé una pista.
Porque aprender a priorizar también es una forma de conocerte mejor.
A veces necesitamos un espacio para decidir
Y aquí es donde el coaching puede tener mucho sentido.
No porque alguien vaya a decirte qué tienes que hacer.
Precisamente al contrario.
Un proceso de coaching puede darte un espacio para parar, ordenar tus ideas, mirar lo que está pasando desde otra perspectiva y encontrar tus propias respuestas.
Porque a veces sabemos que queremos cambiar algo, pero estamos demasiado metidas en nuestra propia vida para verlo con claridad.
Y otras veces sabemos perfectamente qué queremos… pero no conseguimos dar el primer paso.
Por eso, este septiembre he abierto 5 plazas para procesos individuales de coaching.
Dos ya están ocupadas.
Quedan 2.
Si sientes que este curso quieres hacer algunos cambios, tomar una decisión, poner en marcha algo que llevas tiempo posponiendo o, simplemente, necesitas ordenar un poco todo lo que tienes dentro, podemos hablar.
Quizá no necesites añadir nada más a tu vida.
Quizá necesites elegir qué merece quedarse.
Porque no se trata de hacer más.
Se trata de hacer espacio para lo que de verdad importa.